Chingsum Jessye Luk

Varieties of Sameness

12.NOV.2021->15.ENE.2022

Obras

Fotos de sala

Texto

En “Varieties of Sameness”, su primera muestra individual en España, Chingsum Jessye Luk (Hong Kong, 1982) plantea un juego instalativo entre fotografía, collage y objeto donde el carácter repetitivo, redundante y reiterativo del propio proceso creativo se convierte en un hecho artístico, colapsando los límites entre el procedimiento físico y el resultado estético.

Igualdades variadas, semejanzas múltiples, similitudes diversas. En una búsqueda de seguridad física y emocional, las estrictas reglas que Luk se prescribe antes de emprender cada acción proporcionan un sentido de coherencia y previsibilidad a su proceso creativo. El uso de una repetición en su afán de recopilar, medir, contar, catalogar o inventariar es el motor de su trabajo obsesivo, caracterizado por gestos mínimos, permitiendo transformar la ansiedad en un acto estético. Es en esa repetición compulsiva, la que Freud denominó como la base de lo maravilloso, donde el tiempo se difumina, el cuerpo y el espacio se combinan y se confunden. En una íntima reflexión en torno al tiempo dilapidado en actos cotidianos, Luk observa con contemplación la objetualidad de su espacio habitado.

Después de recibir la prestigiosa beca artística de la ciudad de Zúrich, Chingsum Jessye Luk se encontró encerrada y aislada en su estudio de París, donde realizaba una residencia artística. Esa soledad y serenidad inesperada desencadenaron en el primer grupo de obras que componen la exposición, surgidas del registro de los gestos rituales cotidianos y los movimientos diarios en un espacio restringido. En el proyecto “55 Days of Confinement”, Luk sitúa su propio cuerpo en relación con el espacio habitado, estableciendo el punto de conversación entre el interior de las cuatro paredes de su estudio y el exterior, abstracto, inalcanzable e inconmensurable, del cielo abierto. Registrando sus propios pasos durante los 55 días del encierro, fotografiando el mismo fragmento del cielo obsesivamente, la artista teje una metáfora del tiempo perdido. En la serie “Shadows”, Luk difumina las líneas entre ls fotografía y la pintura al registrar la misma pared de su estudio, cada día a la misma hora, reiterativamente. En el ritmo cadente de las sombras, el espacio se abstrae, el tiempo se desvanece, retrocede, resume y reduce. El interés de Luk radica en el gesto mínimo y efímero, en lo que Duchamp definía como inframince, en los límites de lo visible y la memoria.

La esencia del ser humano, dice Heidegger, es habitar. Construir no se entiende sin habitar, sin la huella humana en el espacio. La experiencia personal es lo que separa las cuatro paredes como lugar de alienación y desarraigo de un espacio vivo, el que evoca los momentos vividos, las percepciones sensoriales, la huella de las relaciones compartidas. En este registro del tiempo vivido y perdido, Luk deja que el propio lugar hable, desentrañando la relación espiritual con el espacio habitado.

Cuestionando la estructura lógica del conocimiento, Luk establece estructuras y sistemas absurdos, impone una apariencia de orden donde no hay ninguno necesario. El afán obsesivo de contar, medir y catalogar, de numerar, agrupar y clasificar constituye la base del segundo grupo de piezas de “Varieties of Sameness”. En el proyecto “A Million Holes”, las finas hojas de papel de calco fueron perforadas hasta conseguir un conjunto de un millón de agujeros. En este ejercicio en disciplina y en el seguimiento de reglas, la repetición metódica sugiere una apariencia de igualdad y estructura. Aunque cada pieza contiene el mismo número exacto de agujeros, constituyen eventos individuales e independientes, provocando un colapso entre lo definido y lo inesperado, entre el orden y la sorpresa, entre la lógica y la poesía. En “Loss (1 percent)”, la artista documenta su pérdida natural de pelo desde una poética minimalista, tejiendo manualmente y minuciosamente cada mechón de cabello, manifestando la relación entre tiempo, volumen y longitud.

Este acto de tejer redes se traduce en el último grupo de piezas que conforman la muestra, donde la artista parte de materiales desechados, encontrados y recuperados para recombinarlos en entramados minimalistas, redefiniendo así una técnica tradicionalmente e históricamente asociada al ámbito doméstico. Los recibos de gastos personales, recolectados durante un viaje a Japón y el confinamiento en Francia, fueron ennegrecidos con el calor restante de la placa de la estufa de la cocina y recombinados en collage minimalistas donde, una vez más, el lugar, el tiempo y la memoria hilan una historia íntima. Los sobres usados, los paquetes de cigarrillos desechados devanan unos tejidos donde el sutil juego de luces y sombras, de matices y texturas le prestan a lo que en su día se consideró basura una nobleza estética. Los fragmentos de lo real se adaptan a las geometrías imaginadas.

En “Varieties of Sameness”, reina la contemplación. Luk configura un laberinto personal en el que no hay un úníco hilo de Ariadna. En la aparente lógica, hay muchos hilos, que se enredan, enmarañan y confunden.

Enlaces

Texto completo «Varieties of Sameness» de Kasia Nagórska