Flecha

Arancha Goyeneche

La reinterpretación de la pintura como materia artística fundamenta el estímulo creativo de Arancha Goyeneche (Santander, 1967). Para ello utiliza materiales tradicionalmente ajenos a esta disciplina, sobre todo aquellos provenientes del mundo industrial, como vinilo adhesivo, pvc, fotografía, fluorescentes o proyecciones, entre otros. A pesar de que se cuestione el soporte pictórico, en todo su trabajo late una defensa íntima de la pintura, una dualidad entre tradición y modernidad que respeta en lo fundamental los postulados clásicos de la creación artística. En este sentido, la artista trata de mantener viva la búsqueda de los valores de la pintura tradicional de perspectiva, color, veladura, luz, volumen e ilusión de movimiento mediante la superposición sucesiva de capas de color junto con materiales de distinta naturaleza. Una de las cualidades de la obra de Arancha Goyeneche es su carácter instalativo. En ocasiones, el muro se convierte en un gran lienzo blanco donde expande todo el material fragmentado, convirtiendo la practica pictórica en un trabajo casi escultórico, pleno de relieve y movimiento. De otro modo, el uso de luz cromática mediante fluorescentes provoca que los límites físicos de la obra sean aún más imprecisos, expandiendo también el color a través de la sala, los techos, el suelo para finalmente imponerse sobre el espectador. Por todo ello podríamos hablar más de espacio pictórico que superficie pictórica.

Ha realizado exposiciones individuales en el Museo Nacional de Altamira, Museo Barjola, Museo de Arte de Santander, El Brocense, CAB, Palacio de Revillagigedo o el Palacete del Embarcadero. En 2019-2020 su exposición “Lugares compartidos” itineró en las distintas sedes del Instituto Cervantes en Marruecos: Marrakech, Fez, Casablanca, Tánger, Tetuán. En 2019 ganó la Beca de Investigación y Producción de Rambleta (Valencia), realizando la instalación “Oasis y Desierto” para la sala de exposiciones. Ha participado en exposiciones colectivas dedicadas a las nuevas prácticas pictóricas como “Pintura sin pintura” comisariada por Javier Hernando, “Pintura mutante” por Ignacio Pérez-Jofre o “Video killed the painting star” por Javier Panera y Paco Barragán. Su obra se encuentra representada en colecciones públicas y privadas, destacando Colección Norte del Gobierno de Cantabria, Fundación Botín, Colección de pintura L’ORÉAL, Unicaja, Parlamento de Cantabria, el Museo de Arte de Santander, Ministerio de Asuntos Sociales, Universidad Complutense de Madrid, Casyc, Cámara de Comercio de Santander, Junta de Castilla-La Mancha, U.N.E.D, Colección Caja Burgos, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, Diputación de Cáceres, Cajastur, DA2 Salamanca, Colección Olor Visual de Ernesto Ventós, Colección Los Bragales, Tranche, Lafuente. En 2020 recibió el Premio de Artes Plásticas de Cantabria.